
Autor: José Antonio Cotrina
Precio: 17.00€
Páginas: 832
Editorial: Hidra
Publicación: Octubre 2011
ISBN: 9788492939626
Trilogía "El Ciclo de la Luna Roja"
3. La Sombra de la Luna
La Luna Roja ha llegado. Los miembros del Consejo Real y los supervivientes de la cosecha deberán elegir bando para la batalla decisiva. Rocavarancolia se prepara para contemplar la mayor de sus leyendas. ¿Quién gobernará el reino tras la última Luna Roja?
LA LUNA ROJA CONCLUYE AQUÍ SU CICLO.
Mi opinión. (Sin spoilers)
O-R-G-A-S-M-I-C-O. Alguien me dijo que yo tengo un Crush con el autor, y ese alguien es conocido por mi y Valentina, pero eso nada tiene que ver, no , esperen, si tiene que ver, y es que aunque no tengo un ''Crush'' con el autor, si que lo tengo con esta trilogía, y es que, en verdad, no tengo palabras para describir los momentos tan gratos que pasé al lado de estos tres libros, y lo mucho que deseo que haya más historias acerca de este fantástico mundo.
Olvidad la esperanza. Olvidadla. Lo que necesitamos aquí es lo que queda cuando esa perra ya no está: necesitamos desesperación. ¿Me oís? ¡Desesperación! Esa sí es una fuerza en la que puedo confiar, ése sí es un credo con el que puedo comulgar. La desesperación nunca os fallará: cuando no os quede nada siempre estará allí. ¿Y sabéis una cosa?
»No hay nada más peligroso que un hombre desesperado.
Con frases como esa, Cotrina nos arranca las ideas y nos nubla la mente, de una manera que alucinas estar peleando por Rocavarancolia, aquella tierra de muertos, sangre, traición, monstruos y destrucción.

»¡Y aun así estoy aquí para pediros que os dejéis engañar y que luchéis! ¡Porque fuimos grandes! ¡Somos monstruos y demonios! ¡Somos pesadillas y malos sueños! ¡Somos lo que el mundo teme! ¡Y si él triunfa, nos convertiremos en víctimas! ¡Y me niego a que ocurra eso! ¡No seremos víctimas de nadie! ¡Jamás! ¡Somos verdugos y asesinos! ¡Quisieron exterminarnos antes y no pudieron!
»¡Luchad, monstruos! ¿Me oís? ¡LUCHAD!
Llegado a este momento, no puedo hablaros individualmente de ningún personaje en particular, ya que os estaría dando un gran spoiler acerca de los que han sobrevivido a través de la luna roja, y eso no quiero hacerlo, ya que es increíble la manera de hilar cada una de las situaciones.
Algo que si puedo deciros es que Dama Sueño cobra gran protagonismo en este ultimo libro, y, aunque no se le es dado a simple vista, ella es un gran puente para esta guerra.

La felicidad es estar aquí y ahora, bajo la lluvia, mirándote a los ojos. La felicidad es tener un corazón capaz de amar. Es saber que has sido importante para alguien… Que de algún modo, en algún momento, has marcado la diferencia. Y la muerte no es nada en comparación con esos momentos.
Lo que más me ha gustado: Las historias que cuenta. En realidad, son leyendas, leyendas de lo más increíble que puede haber, bueno, ya sé que si hay muchas muy buenas leyendas, pero la manera en que lo hace Cotrina, tal vez esté exagerando, es apasionante, desbordante, embriagador. Hace que de cada una de esas leyendas, se te antoje un libro entero...
Algo que si me molestó al principio, fue cierto piromante, que bueno, al final, termino agradándome, no siendo mi favorito, pero sí le he llegado a perdonar.
CONCLUSIÓN:
La sombra de la luna, es el final de oro de una trilogía que extrañare bastante, aunque me niego a decir adiós a los personajes, lo tengo que hacer, y no me queda otra cosa que hacer que recomendarles esta fantástica historia, y que no se me intimiden al ver las muchas paginas que tiene cada volumen, por que os prometo, valen la pena, cada letra, cada palabra, realmente lo valen.
Le doy diez estrellas. Definitivamente.
¡Madre mía! Nada más leer el principio me has dejado anonadada. ¡Me lo apunto! ^^
ResponderBorrarEstaba buscando sobre este libro fan arts y eso porque lo acabo de terminar (todavía estoy embebida de Rocavarancolia) y coincido contigo en la mayoría, sin embargo me pareció mejor el segundo y este muy precipitado. Aún así amo la escritura de este autor y me ha parecido un buen final. Es épico, así de simple ^^
ResponderBorrarUn saludo y te empiezo a seguir,
María